• La FEMP conmemoró los treinta años de los ayuntamientos democráticos. Se realizó el intercambio de escudos entre los consistorios más antiguos y los más nuevos.
La XVI Exaltación del Fuero de Brañosera ha inyectado un aire nuevo a la fiesta del municipalismo. Y es que el acto que se celebró ayer contó con numeroso público y con una estructura diferente a la de otras ediciones, en la que se incluyó una representación teatral del hecho histórico por parte de un grupo de vecinos.
La FEMP y los alcaldes tuvieron gran importancia en la jornada en la que se celebra la fiesta del municipalismo. Una vez más los regidores y los representantes de la FEMP, que querían conmemorar el XXX aniversario de los consistorios democráticos, reclamaron a las administraciones su apoyo.
«El 30% de los ingresos de los ayuntamientos se destinan a cubrir las competencias que corresponden a otras administraciones. Algo que se une al déficit de financiación que tienen los consistorios en un momento en el que los ciudadanos reclaman más ayudas y servicios sociales», concretaba la responsable de Relaciones Institucionales de la Federación Española de Municipios y Provincias, Ana Belén Carrio.
Un apoyo que también reclamaron algunos de los ediles de los municipios más antiguos y nuevos de España: Cirueña (La Rioja), Castrojeriz (Burgos), Cardona (Cataluña), Jaca (Huesca) y Villanueva de la Concepción (Málaga), quienes intercambiaron sus escudos al igual que los cercanos ayuntamientos de La Pernía y Campoo de Enmedio (Cantabria).
RECUPERAR LA HISTORIA. También se realizó un homenaje a Gonzalo Martínez Díez, medievalista que ha demostrado la autenticidad de la Carta Puebla y que recibió las tradicionales Copas Ceremoniales de Plata y una reproducción del Fuero. El historiador explicó a los asistentes lo que ocurría en Europa y en España durante la época de concesión del citado documento y cómo ha podido llegar hasta nuestros días.
Una historia escrita en papel que cobró vida gracias a una veintena de vecinos de Brañosera. Ellos fueron sin duda los más aplaudidos gracias a una representación teatral al estilo de la Venganza de Don Mendo, en la que participó una decena de habitantes del primer municipio de España que, en tono de humor, hizo una recreación de lo que fue el otorgamiento por parte del Conde Munio Núñez y su esposa Argilo de la Carta Puebla en el año 824.
Según indicaba el director de la obra, José Ventura, «lo más importante es que hemos querido expresar los valores que están implícitos en El Fuero: el afán de superación, ese espíritu de mejora de un pueblo y su hospitalidad. Además, hay un elemento muy importante como es el de la igualdad entre hombres y mujeres pues son tanto el Conde Munio Núñez como su mujer los que se lo otorgan a las cinco familias».