El material arqueológico de la villa romana de La Olmeda sigue siendo protagonista fuera de las fronteras de la provincia.
Si la semana pasada era un pebetero, depositado en el museo monográfico de la villa romana, el que se trasladaba para ser observado en una exposición sobre el reino visigodo en Toledo, ahora son las cuernas de ciervo encontradas en las inmediaciones del que fuera palacio de la época imperial romana del siglo IV, las que toman su relevo.
Hace dos días se desplazaba hasta el museo de Saldaña, el equipo de Juan Carranza Almansa, catedrático de Zoología de la Universidad de Extremadura, por considerar que el conocimiento derivado del estudio de estos restos puede ser de considerable interés tanto para el público en general como para el sector de la caza en España, al objeto de tomar muestras para analizar el ADN de los restos óseos de ciervo.
Durante los últimos tres años, de los 20 que llevan investigando este campo, se han llevado a cabo estudios centrados en especies de interés cinegético, entre los que destaca el ciervo.
PUREZA GENÉTICA. Los trabajos están dirigidos concretamente a proteger la pureza genética de los ciervos de la Península Ibérica, ciervo ibérico, que constituyen una subespecie única en el mundo, y que se encuentra en grave peligro de contaminación genética debido a la importación de ciervos de otros lugares de Europa.
El equipo tuvo conocimiento de la existencia de cuernas antiguas de ciervo halladas en el yacimiento arqueológico, y mostró gran interés por poder extraer ADN de éstas, ya que podría servir para diferentes propósitos tales como confirmar que el patrón de referencia utilizado por nosotros como ciervo ibérico se corresponde al que existía en España hace siglos, antes de cualquier importación de Centroeuropa.
Además de estudiar comparativamente diferentes aspectos genéticos de esos ciervos antiguos respecto a los actuales, así como las diferencias en desarrollo y morfología, relativos a la edad, entre los ciervos antiguos y los actuales.
Añadir que los estudios se hacen cada vez más minuciosos debido a la importancia del sector cinegético a nivel nacional, que mueve unos 4.500 millones de euros al año y a más de 5 millones de personas directa o indirectamente.