Un engaño, una excusa para sancionar proyectos de indudable riesgo e intentar silenciar, con ese ardid, movimientos sociales defensores de la vida, la salud y el Medio Ambiente de sus conciudadanos. Cuando por encima de ideologías partidistas y ambiciones personales de individuos de perversa conducta, se impone la razón humana y los intereses generales de la ciudadanía, es motivo de agradecimiento y valoración en sus justos términos, por su cívico comportamiento.
Actualmente las cosas han cambiado y las personas también; y es de sentido común que quienes tienen el compromiso y la responsabilidad directa de defender y proteger los bienes comunes locales y comarcales se unan y lideren con toda razón y derecho a quienes luchan legalmente por defender la vida pacífica y civilizada de toda una comarca, con una actividad singular para los tiempos que corren. La ingenuidad, unida al engaño, siempre capta adeptos incondicionales, pero seamos realistas: ¿alguien capaz para saber pensar cree que, si lo que nos quieren vender, con ocultaciones importantes, fuera tan bueno e interesante como lo pintan, lo traerían aquí? ¿No quedaría en su zona de influencia y más próximo al punto donde se genera la mayoría de la basura que nos quieren endosar? ¿Recuerdan el intento de la Central en Salinas? ¿Serán los mismos, más fortalecidos y capaces?
Antes Salinas, ahora Mataporquera, el FEVE juega un papel importante para el transporte de las basuras y no pueden desviarse demasiado de esa línea. Por eso la mantienen en circulación desde hace ya mucho tiempo y en la que solo sirve para pasear dos personas en un tren sin pasajeros ni mercancía.
Sería equivocado que se repitiera la politización de antaño en favor de quienes intentan gratificarnos con tan innecesaria bonanza.
Por otra parte, si la central nuclear de Santa María de Garoña tuviera problemas serios, nuestra comarca sería receptora de los peligros radiactivos que generase. La proximidad y situación geográfica y los vientos direccionales que aquí soplan casi todos los días del año, ni son modificables ni se pueden evitar, digan lo que quieran y lo amañen como puedan.
Con este potencial peligro, de momento, tenemos más que suficiente, así que, por favor, cada cual solucione el problema de sus propias basuras y respetemos más nuestro Medio Ambiente.
José M. Alonso / Aguilar de Campoo