evitar los atropellos exige la atención de todos
>>> Los conductores han de circular siempre con cien ojos y la precaución por bandera, más aún si lo hacen por núcleos urbanos y por las afueras de pueblos y ciudades, tan atractivas para el paseo en contacto con la naturaleza cuando hace buen tiempo. Pero, también los peatones han de extremar la atención y el cuidado porque si se produce un accidente llevan las de perder. La seguridad vial es cosa de todos, de automovilistas, motoristas, camioneros, taxistas, ciclistas y peatones, de la Dirección General de Tráfico, de la Policía Local en las ciudades y la Guardia Civil en las carreteras, de los responsables educativos que han de contemplarla como algo imprescindible que hace personas más cívicas y responsables, de los medios de comunicación y de la sociedad en general. Nos jugamos mucho, a menudo la vida, en el intento y hemos de poner toda la carne en el asador para reducir las cifras de siniestralidad. Palencia tiene sobre sí una triste medalla de plata, la de ser la segunda provincia española en tasa de accidentes -atropellos- con los niños como víctimas. No queremos ese podio. Algo hemos de hacer todos.
Necesidades especiales
>>> Para conseguir una sociedad sana, de mente y cuerpo, quienes la forman han de disponer de los medios suficientes para que sus necesidades básicas estén cubiertas -alimentación, vivienda, empleo, sanidad, educación-, pero también las especiales. La situación impone recortes en casi todos los ámbitos, pero al fijar prioridades hay que tener en cuenta las necesidades especiales y cuidar con auténtico mimo las coberturas relacionadas con la educación, la sanidad, los servicios sociales, la discapacidad y la dependencia que contribuyan a eliminar todas y cada una de las barreras físicas y convivenciales que todavía existen. El programa de escolarización combinada que desarrolla el Colegio de Adecas en Guardo es un buen ejemplo de cómo conseguirlo.