El 24 de enero, fiesta de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, se hizo público el mensaje del Papa para las comunicaciones sociales, cuya jornada se celebra en el mes de mayo. El tema elegido este año es: Silencio y palabra: camino de evangelización. El texto dice, entre otras cosas, que la comunicación ha pasado de la etapa de los motores de búsqueda en Internet a la de las redes sociales. Señala que, con frecuencia se publica en la red preguntas y respuestas sobre temas decisivos, pero que en esa interactividad el silencio permite asumir la respuesta. Es un texto que refleja la personalidad del Papa y su concepción del ser humano.
Allí donde la información es abundante, el silencio se hace esencial para discernir lo que es importante de lo que es inútil y superficial. Una profunda reflexión nos ayuda a descubrir la relación existente entre situaciones que a primera vista parecen desconectadas entre sí y a valorar y analizar los mensajes. Esto hace que se puedan compartir opiniones sopesadas, originando un auténtico conocimiento compartido. Por esto, es necesario crear un ambiente propicio que sepa equilibrar silencio, palabra, imágenes y sonido.
No se trata del silencio entendido como vacío absoluto, que es ausencia de comunicación, sino del silencio prudente, mediante el ejercicio de la discreción, la cautela, la calma, el sosiego, que huye del fanatismo y de la agresividad.
No se trata de silenciar la realidad por muy cruda y dura que sea, ni guardar silencio a la hora de dar la primicia de la noticia, sino saber callar antes de emitir juicios rotundos sobre personas e instituciones, tergiversando la realidad, cuando no se conocen con objetividad los hechos que se describen ni las fuentes de información.
En el mensaje llama la atención la importancia que da el Papa a las nuevas tecnologías que dan origen a una nueva cultura, la llamada digital, que está influyendo en nuestra manera de vivir. Habla de las páginas web y redes sociales que deben estimular a una auténtica reflexión, y del poder de mensajes cortos como los de Twitter. La esencialidad de breves mensajes permite también formular pensamientos profundos.
El Papa ha pedido a los periodistas , a los comunicadores sociales y a quienes trabajan en el campo pastoral que valoren la capacidad de escuchar y reflexionar.