La cuesta de enero será este año un poco más empinada para muchos palentinos. La subida de impuestos se ha dejado notar con fuerza en la nómina de este mes de enero de muchos ciudadanos. El PSOE vendió que el aumento de la presión fiscal afectaría tan solo a las rentas altas, a los que más tenían, para poder así proteger a los más desfavorecidos. La realidad es que quienes más están sufriendo la subida impositiva son los pensionistas, los funcionarios y los trabajadores con rentas más bajas, que no sólo ven congeladas sus nóminas, sino que por efecto de la subida de las retenciones cobran de hecho menos dinero.
El efecto de la subida de impuestos sobre los más de 40.000 pensionistas que vive en Palencia ha sido especialmente dramático. Con una pensión media de 763 euros, la reducción de unos cuantos euros se nota de forma especial. Porque una cosa es que no te suban la pensión y otra que encima te la bajen.
A las rentas bajas les ha afectado de forma especial la supresión de la deducción de los 400 euros. Una medida que Zapatero vendió como algo permanente porque tendría un efecto prodigioso para reactivar la economía, pero que no ha dudado en quitar con las primeras dificultades. Al final se ha demostrado que aquello no fue más que un truco electoral, un intento de comprar la voluntad de algunos votantes indecisos por un puñado de euros. Que se la quiten ahora a las rentas más altas les es indiferente, pero para una pensión de 500 euros al mes, supone mucho, muchísimo.
Lo peor, con todo, no es que el Gobierno nos quite más dinero de las nóminas. Lo peor es que esta subida de impuestos no nos va a sacar de la crisis, sino que nos hundirá más en la miseria. Lo que necesita nuestra economía son medidas para reactivarse y no nuevos impuestos que retraigan aún más el consumo. Zapatero puede subir los impuestos y terminar recaudando menos, porque de donde no hay, poco se puede sacar. Buena prueba de que esta subida de impuestos no servirá para sacarnos de la crisis es que nuestro déficit público continúa fuera de control.
Tampoco va destinada esta subida de impuestos a paliar los efectos de la crisis para muchas familias que lo están pasando mal, sino para financiar el dispendio con el que Zapatero gasta el dinero que quita a pensionistas y trabajadores. Antes de pedir a los ciudadanos que se aprieten el cinturón es el Gobierno el que tendría que hacerlo.