Nos está costando; no acabamos de arrancar a pesar de que llevamos décadas hablando de solucionar la división impuesta por el ferrocarril en la trama urbana. Palencia no es la única ciudad a la que el tren parte por la mitad, pero sí va a ser una de las últimas en salvar ese obstáculo. La solución elegida, en nuestro caso, después de no pocos debates, polémicas, enfrentamientos, avances y retrocesos y, desde luego, sin la unanimidad que hubiera sido deseable es la del soterramiento de las vías a lo largo de 2.740 metros, entre la calle Matías Nieto Serrano y el paso a nivel de Los Tres Pasos. Para colmo, cuando habíamos logrado el compromiso de todas las Administraciones en ese sentido y hasta contabámos con una sociedad encargada de gestionar el soterramiento, nos topamos de cara con las consecuencias directas de la grave crisis económica y, claro, nos echamos a temblar porque todo son recortes y las arcas públicas no están para muchas alegrías, menos aún si hablamos de una cifra que roza los 350 millones de euros.
Pues bien, a pesar de los pesares y aunque sea a paso de tortuga, el proyecto del soterramiento sigue avanzando. No, tranquilos, no se me alboroten que no verán las máquinas todavía y el curso empezará con normalidad en todos los ámbitos.
El paso que acabamos de dar forma parte todavía, como las anteriores, del nivel de la tramitación, sin descender a la tierra, los taludes, las traviesas y los raíles. Lo que acaba de hacer el Ministerio de Fomento es aprobar, con carácter definitivo, el estudio informativo de la integración del ferrocarril. ¿Por qué es tan importante?
Porque es el documento donde quedan definidas las obras que es necesario acometer para implantar la red de Alta Velocidad en Palencia, además de acabar con la barrera urbana a la que hacíamos referencia. La nueva red arterial ferroviaria constará de una vía doble de ancho internacional y una vía única de ancho ibérico. De los 9,5 kilómetros de actuación, casi tres irán soterrados. Además se construirá una nueva estación de viajeros y se encauzará el desvío del problemático Arroyo de Villalobón. Los suelos que serán desafectados permitirán un nuevo desarrollo urbanístico en torno al pasillo ferroviario y a su vez los recursos que se obtengan de su venta contribuirán a financiar las obras. Y es que hablamos -el estudio así lo contempla- de 346,6 millones de euros (casi 293 para la integración y el resto para el desvío del Arroyo).
¿Cuándo veremos irse haciendo realidad el soterramiento y la llegada de la Alta Velocidad? Ni hoy ni mañana. Mientras llegan el siguiente paso y sucesivos y logramos pasar de los trámites a los hechos concretos, podemos consolarnos con la ampliación del aparcamiento de la actual estación que Adif ha licitado en cuatrocientos mil euros. Lo disfrutaremos antes.