Hoy se cierra el abono de San Antolín con otra corrida de toros marcada por una sustitución, en esta ocasión la de Miguel Ángel Perera. Y es que a estas alturas de la temporada suelen sucederse los percances o, simplemente, el cansancio físico y psíquico acumulado tras muchas tardes jugándose la vida delante de los astados.
Un grave problema de columna imposibilita el regreso de uno de los triunfadores de 2009 en Campos Góticos, pero permite que se haga justicia con un hombre que siempre ha dado la cara en Palencia y que después de unos inicios de 2010 titubeantes está arrollando en las últimas ferias: Manuel Jesús El Cid. Un gran torero al que algunos han querido enterrar, cuando es un figurón, que compartirá terna con el incombustible Enrique Ponce, que sigue mejorando con el paso del tiempo como los buenos vinos, y ahí tenemos como muestra su reciente comparecencia en Bilbao, y por una joven promesa ambiciosa y dispuesta a ser uno de los principales del escalafón, Daniel Luque, capaz de sobreponerse a la decepción que suponía su valiente encerrona en Las Ventas respondiendo con triunfos.
La ganadería, a priori, de las máximas garantías, como demuestra su vitola de triunfadora en los últimos sanisidros madrileños: la salmantina de El Puerto de San Lorenzo. Un buen cartel y, en principio, buenos toros para un brillante colofón. Ojalá.