Muy escasa está siendo la ayuda humanitaria a Pakistán. Y sin embargo está claro que ahí necesitan mucho de lo que derrochamos. Nos falta a los pudientes motivación, amor a los paquistaníes, sentir la tragedia, etc... No damos la talla. Ahora me doy cuenta de que con el desastre del cambio climático nos pasa igual. Algo se hace para frenarlo pero no se deciden los gobiernos a tomarlo en serio. No dan la talla. Me temo que en la misma parálisis estamos metidos, además de muchos gobiernos que se dicen progresistas, mucha gente maja. Nos falta sentir la tragedia.
¿Cómo sacar fuerzas para todos nosotros, que estamos deseando implicarnos ?. Porque sabemos que van a seguir sufriendo demasiado en Pakistán y vamos a conseguir, como acaba de decir Jeffrey Sachs, acercarnos peligrosamente al desastre del calentamiento. Quizás analizando más a fondo gobiernos, medios, ciudadanos, hasta que nos convenzamos de cuanto hay que hacer y sobre todo con qué prisas, para llegar a tiempo contra el clima.
Pablo Osés/Correo-e