Segunda corrida de toros del abono de San Antolín marcada por una nueva sustitución al caerse Cayetano. Una complicación a mayores para la empresa, pues el director de lidia, Morante de la Puebla, no iba a permitir un relleno cualquiera que descafeinara el cartel. Así que Serolo se las ha visto y deseado para mantener el nivel.
Y es que el diestro sevillano, junto a El Juli y Manzanares, es sin duda uno de los reyes de esta temporada 2010, con actuaciones antológicas para el recuerdo, la más cercana en el tiempo la de Cantalejo con rabo incluido. Un torero que en estado de gracia puede llegar a poner los pelos de punta por esa magia que destila su arte.
Regresa además a Campos Góticos el palentino Carlos Doyague, ilusionado como nunca y sabedor de la oportunidad que representa esta vuelta a casa que ha preparado con fuerza matando toros a puerta cerrada y participando en festivales, como el reciente de Dueñas donde cortaba un rabo.
El tercero en discordia finalmente será Leandro, un extraordinario torero que quizás no diga mucho al gran público, pero al que los profesionales rinden pleitesía por su buen concepto del toreo. Bilbao y Santander 2010, ente otras plazas, le avalan...aunque la espada sigue siendo su cruz.
Ahora bien, ni la clase de Morante, ni las ganas de Doyague ni el deseo de convencer de Leandro servirán si los astados no embisten. Confiemos en el ganado charro de Vellosino.