La prueba de resistencia a la que han hecho frente los bancos y cajas de ahorro de España ha sido un gran acierto del Gobierno de Rodríguez Zapatero en medio del complicado escenario en el que se encuentra. Muy posiblemente forzado por la situación, el Ejecutivo optó tiempo atrás por incluir en estas pruebas a todo el sistema financiero español, porque podía constituir la única prueba para demostrar que pese a los problemas existentes atraviesa por un momento menos convulso que en otros países europeos, si bien no hay que perder de vista que buena parte de la capacidad de resistencia se debe a la inyección de dinero público, de todos, para sanear gestiones cuando menos dudosas.
Los resultados deparados por los famosos test sobre el sistema financiero español han sido un bálsamo para el Gobierno por muchas razones, pero hay una que predomina por encima de todas las demás: contribuye a restaurar en los mercados internacionales una confianza que se había perdido.
Con los datos de este minucioso estudio europeo se consigue transmitir una imagen de solvencia que se ha había visto atacada en los últimos meses, en muchas ocasiones por intereses de oscuro trasfondo, con graves riesgos para la economía nacional. De hecho, la grave crisis económica internacional que sigue sacudiendo a los países más desarrollados tiene en el sistema financiero una de las principales causas, por lo que no es en absoluto un hecho menor que se conozca que la situación de los bancos y cajas de ahorro españoles es buena en términos generales.
Los bancos son los que han superado la prueba sin problemas. No así las cajas que, si bien el balance es positivo, no hay que olvidar que cinco (sobre un total de veinte) han quedado en observación. La tarea durante los próximos meses para los gestores de todas estas entidades es la de ponerlas en condiciones de sumar para el desarrollo del país.
El Banco de España ha de ser muy firme en la vigilancia hacia estas cajas de ahorro que no han superado la prueba.
Afortunadamente, gracias a este proceso, se ha logrado hacer un diagnóstico eficaz, muy fiable, y debe ser útil, de forma que quienes sean incapaces de dar el salto hacia la normalidad y cumplir con sus objetivos está de más.
De lo contrario, serán un lastre para el resto del sistema financiero y, en consecuencia, para España y los españoles.
Y bajo este prisma, los mercados reaccionaron ayer basta bien, especialmente en bola. El Ibex 35 ascendió ayer más de un uno por ciento, aunque los expertos consideran que a corto plazo la bolsa española podría recuperar hasta el 20 por ciento antes de atacar máximo anuales. Por fin una buena noticia económica.