25 años
12 de marzo de 1985
Un aparatoso incendio se declaró a mediodía en una vivienda de la calle Los Pastores, que los bomberos tardaron una hora en sofocar. Acudieron al inmueble siniestrado con el camión escala, ya que el fuego se había originado en el tercer piso y era difícil acceder por las escaleras. Por el momento, se desconocían las causas, al igual que el valor de los daños sufridos por la vivienda. Por desgracia hubo, además, daños personales, aunque no parecían revestir gravedad: un hombre de 69 años sufrió síntomas de intoxicación como consecuencia del humo y los gases del incendio y tuvo que ser ingresado en el Hospital Lorenzo Ramírez, de la Seguridad Social.
50 años
12 de marzo de 1960
La Corporación Municipal estaba decidida a reorganizar de la forma más conveniente los servicios burocrático-administrativos del Ayuntamiento y, para ello, nombró una comisión encargada de estudiar el mejor sistema de mecanización y ordenación del trabajo. Los párrocos del Arciprestazgo y algunos otros de la comarca de Cervatos y de la Valdavia, y de Osorno, se reunieron en el Seminario Menor con el obispo y el delegado episcopal de los congresos, de cara a la preparación del Congreso Eucarístico Comarcal de Carrión de los Condes, que se iba a celebrar del 18 al 24 de abril. El prelado los animó a implicarse y vivir con intensidad esa gran reunión.
75 años
12 de marzo de 1935
Dos nutridas comisiones de obreros parados de los pueblos de Bustillo del Páramo y Villanueva del Rebollar cumplimentaron aquella mañan al delegado interino de Trabajo y le expusieron la precaria situación que vivían, ya que estaban sin jornal desde el mes de octubre de 1934. La autoridad se puso en contacto de inmediato con los alcaldes y las personas pudientes de esas localidades para pedirles que les dieran trabajo. Algunos patronos se ofrecieron a emplearles en la cava de las viñas, en tanto llegaban las faenas agrícolas propias del verano, como la siega y la trilla, en las que siempre tenía cabida un mayor número de jornaleros.
100 años
12 de marzo de 1910
Los vecinos de la calle Zapata, de la capital palentina, confiaban en que la cercanía de la Semana Santa motivara al Ayuntamiento a arreglarla ya que el constante paso de carruajes y caballerías por la misma, motivado por el corte de otras donde sí se ejecutaban obras, la había convertido en un permanente lodazal, que dificultaba el tránsito de los peatones. El periódico no sólo se hacía eco de la petición, sino que se sumaba a ella con cierto tono burlón: «Sr. Alcalde: Unos carros de grava para esa calle, o media docena de dirigibles», concluía. El gobernador civil interino dispuso que una pareja de agentes vigilara por las noches la Capilla de la Soledad.