Puede que al agricultor y al ganadero que ansían sacar el tractor al campo tras esta invernada de ciclones y humedades en exceso, no les suene el nombre de Dacian Ciolos, actual comisario de Agricultura de la UE.
Este ingeniero rumano de 40 años que ha sustituido a finales del pasado año a la danesa Mariann Fischer, viene avalado por sus amplios conocimientos y experiencia en agricultura, tanto en Rumania como en Bruselas.
A diferencia de su antecesora que ha transmitido una visión de la PAC bastante liberal plasmada en diferentes propuestas a lo largo de su mandato, del nuevo comisario señor Ciolos, se espera el mantenimiento de una PAC más orientada a la producción y que lleve a esta política a una consolidación estable más allá del 2014.
De momento, el nuevo Comisario debe mantenerse vigilante para que no le birlen los fondos de la estructura financiera y presupuestaria de la UE, cuando se encuentra con unas arcas de reserva totalmente agotadas por las ayudas al sector lácteo y los parches aplicados por su antecesora.
En su visita a España, Dacian Ciolos ha manifestado su preocupación por la creciente volatilidad del mercado y por la caída en picado de la renta de los agricultores en la UE. Los datos estadísticos globales referidos al pasado año 2009 son demoledores: la bajada de la renta media de los profesionales del sector agrario europeo se sitúa en torno al 12,2 por 100, por lo que es prioritario a corto plazo y de una manera urgente, mantener una estabilidad del mercado.
En este momento de incertidumbre campesina, es difícil convencer con palabras y promesas de futuro al agricultor y al ganadero que está peleando en su explotación con el ánimo de sobrevivir a esta tremenda crisis, cuando los precios de lo que producen -ya sean cereales, leche o carne- bajan cada semana y por el contrario suben los fertilizantes, carburantes y todo aquello que es necesario para el mantenimiento de la explotación.
Qué más da que sea rumano o danesa, lo que hace falta es que la agricultura, la ganadería y la producción de alimentos en Europa continúen en manos del sector que mantiene vivo ese medio rural. A los campesinos nos da igual que el gato sea blanco o negro, el caso es que cace ratones.