El Juzgado de Menores de Palencia ha admitido a trámite en el expediente de reforma por el caso de un menor de Monzón de Campos, que denunció haber sido objeto de un supuesto acoso moral por parte de otros menores de esta localidad, un informe pericial suscrito por un equipo de psicólogos y una psicopedagoga, a propuesta de la acusación particular, y que concluye básicamente que el pequeño sufre pesadillas y un especial sentimiento de culpa por los hechos.
El informe, según ha podido saber este periódico, recoge que el niño sufre pesadillas o fantasías relacionadas básicamente con la muerte o el miedo.
El trabajo realizado por los psicólogos también apunta a que el menor está sometido al aislamiento y a la soledad, con una profunda tendencia autoinculpatoria o de autoreproche derivada de los hechos denunciados.
De hecho, el niño teme incluso que la acción de la Justicia se dirija hacia él y muestra siempre una sensación de que no se puede defender del entorno social.
Asimismo, el Juzgado también ha admitido a trámite en el expediente la aportación por parte de la acusación particular de una serie de fotografías en las que se visualizan pintadas aparecidas en el frontón municipal de Monzón de Campos en las que supuestamente aluden a la sexualidad del niño de forma despectiva.
EXPEDIENTE DE REFORMA. Cabe recordar que el fiscal ha solicitado 80 horas de servicio en beneficio de la Comunidad para tres menores expedientados como presuntos responsables de un delito de acoso contra la integridad moral que supuestamente sufrió este niño de 11 años.
El Ministerio Público también solicita para los tres expedientados cuatro fines de semana de permanencia en sus domicilios, como presuntos responsables de una falta de lesiones.
Los hechos -la vista oral del expediente de reforma abierto se ha visto aplazada ya en una ocasión en el Juzgado de Menores- se produjeron, al parecer, desde noviembre de 2004 hasta el 14 de septiembre de 2005, fecha en la que fueron denunciados ante la Guardia Civil por parte de la familia del pequeño.
Según el escrito del Ministerio Público, los tres menores expedientados, «de mutuo acuerdo y con intención de menoscabar la integridad moral», venían presuntamente insultando e intimidando al niño de referencia, tanto en las horas lectivas como fuera de ellas.