Decenas de niños, padres, abuelos y familiares se congregaron ayer en La Compañía para asistir a la ceremonia de consagración de los nacidos desde Las Candelas de 2011. Se trata de uno los actos unido a los solemnes cultos que la ciudad de Palencia dedica a su excelsa patrona, organizados por la Cofradía de Nuestra Señora de la Calle,
De nuevo se optó por una celebración paralitúrgica que presidió el párroco de La Compañía, Feliciano Casado, y que estuvo amenizada por el coro parroquial. Como ya ocurriera el pasado año, se trataba de que el acto no se prolongara en exceso dado que son niños los protagonistas, con necesidades y horarios propios.
Las palabras que el sacerdote dirigió a los asistentes hicieron referencia al significado del bautismo y su relación con el acto que tenía lugar. Habló además de que ayer se celebraba también la Presentación de Jesús en el templo y la fiesta de la Purificación de la Virgen. Afirmó sobre por qué los padres estaban allí con sus hijos que buscaban a la Madre Buena, para que les ayude a sacarles adelante. En este sentido Feliciano Casado hizo referencia que se necesita que las Administraciones pongan de su parte.
Entre los momentos de los que se compuso la celebración paralitúrica cabe mencionar la oración de bendición, con los niños en brazos de sus padres, la oración de gracias o el canto de la Salve, que dio pie a que los pequeños pasaran por el manto de la Virgen.
El pasado año se contó con el obispo. En esta ocasión participó en el encuentro que con motivo de la celebración de la Jornada de Vida Consagrada había organizado la Confederación de Religiosos de la Diócesis El lema escogido para la jornada de este año fue Ven y sígueme (Mc 10, 21). Vida Consagrada y Nueva Evangelización. Una jornada para dar gracias por la entrega y la generosidad de todos los consagrados.