La Calle Mayor se quedó a oscuras. Ni escaparates, ni luminosos, ni farolas. Es verdad que muy poca gente lo vio, porque ocurrió en torno a la medianoche. Sin embargo, los vecinos de la zona sí oyeron el negro de la calle (las alarmas de los comercios lanzaron sus aullidos) y algunos sufrieron la falta de suministro eléctrico en sus casas.
Según la empresa Iberdrola, que se encarga del suministro mayoritario de electricidad en la capital palentina, lo que ocurrió para dejar en tinieblas a parte del centro de la ciudad fue que un transformador, el que se ubica en la calle Becerro de Bengoa, se quemó, interrumpiendo el flujo energético para 300 clientes de las calles Becerro de Bengoa y Mayor, desde los Cuatro Cantones hasta El Salón.
Algunos de ellos tan importantes como el Ayuntamiento de Palencia, de quien depende el alumbrado público. Según el concejal de Obras, Facundo Pelayo, la avería no tuvo especial incidencia en los ciudadanos, puesto que las horas a las que se produjo apenas había clientes en la Calle Mayor.
Y es que según Iberdrola, el corte en el suministro eléctrico se prolongó desde las 23,15 hasta las 4,20 horas.
Durante el tiempo que duró la incidencia, las Fuerzas de Seguridad llevaron a cabo un control más pormenorizado de la zona, sobre todo porque muchas de las alarmas de la zona saltaron.