La inauguración oficial de la estatua homenaje a la mejor atleta española de todos los tiempos, la palentina Marta Domínguez, cierra en falso la polémica sobre los desacuerdos entre ella y el autor. Y es que el hecho de que a éste no se le mencionara, a pesar de estar presente, no gustó a un buen número de asistentes, vinculados a distintos ámbitos, que en breve harán público su malestar.
A eso de las 19,30 horas estaba programado el «sencillo pero sentido homenaje», como se calificó desde el Ayuntamiento días atrás, en el que tuvieron voz el alcalde de la ciudad, Alfonso Polanco, y la deportista, sin oportunidad para que el autor de la escultura se dirigiera a los presentes, cuestión que ha quedado en manos de los medios de comunicación.
Próxima la hora de la inauguración de la escultura aumentó el número de los presentes en el acto, en buena parte gracias a las autoridades del Ayuntamiento capitalino (representantes tanto del PP como del PSOE), la Diputación, Delegación Territorial de la Junta, Senado (PP), Congreso (PP), Comisaría y Vicerrectorado palentino de la Universidad de Valladolid. Unas 200 personas llamadas por el morbo, la curiosidad o como muestra de apoyo a la deportista, que en varias ocasiones la animaron y aplaudieron, o al artista.
El alcalde de Palencia, Alfonso Polanco, afirmó que «vamos a hacer que Marta sienta todo ese ánimo, todo ese aliento y todo ese cariño que todos los palentinos la trasladamos desde nuestras casas cuando la vemos competir».
El reconocimiento que en forma de escultura se inauguró «tiene especial significación y contenido. Es el homenaje sentido y sincero que toda la ciudad expresa a Marta Domínguez».
Polanco alabó el tesón, el esfuerzo, el sacrificio y, cómo no, el extenso palmarés de la atleta. Todo ello «no podía dejarla sin un recuerdo sólido en forma de escultura», subrayó .
Asimismo el alcalde se refirió a que Marta Domínguez ha paseado el nombre de Palencia por todo el mundo y es «la mejor embajadora que tiene la ciudad». Recordó que su carrera ha estado jalonada de éxitos y victorias, «pero no creas, han sido también los nuestros. Nuestras victorias y nuestros éxitos». Así, repasó la trayectoria de Marta Domínguez: oros en Munich en el 2002, Gotemburgo en el 2006, o en Berlín en 2009, que «eran también nuestros y significaban el sacrificio y el tesón de nuestras gentes». Los galardones de plata en Edmonton 2001, París 2003, Birmingham 2007 o Barcelona 2010 «encarnaban la humildad, pero también el coraje de los palentinos». Y tu bronce en Budapest y todas tus marcas y registros personales «representaban la abnegación, pero también el espíritu de superación de quienes vivimos en esta tierra».
En palabras del alcalde todos esos valores, los que desde siempre han sido las señas de identidad de los palentinos, «has hecho que estén presentes y que afloren en nuestras conciencias cuando pensamos en ti y en tu trayectoria». El regidor no ahorró en elogios hacia la atleta, de la que aseguró que «ha conseguido más que nadie que estemos orgullosos de ser palentinos».
La estatua de Marta Domínguez nace, según recordó Alfonso Polanco, del acuerdo adoptado en 2009, tras su exitosa carrera el 17 de agosto con el oro conseguido en los 3.000 metros obstáculos en los Campeonatos Mundiales de Atletismo celebrados en Berlín. «Una escultura a la mejor deportista femenina española de la historia y que, en consecuencia, es un icono tanto para nuestra capital y provincia como para todo el país», concretó.
La escultura es una reproducción figurativa en bronce y a tamaño real de la atleta en el momento de cruzar la línea de meta -con su habitual cinta rosa colgando en la mano derecha- .
El anterior alcalde de Palencia, Heliodoro Gallego, firmó el 18 de mayo del año pasado el decreto por el que se adjudicó el contrato de realización de la escultura homenaje a Marta Domínguez Azpeleta en 51.840 euros, a Luis Alonso.
Cabe recordar que el Ayuntamiento suspendió el encargo de la estatua en diciembre de 2010 tras verse la atleta imputada en la Operación Galgo contra el tráfico de sustancias dopantes. Con posterioridad, se archivaron las causas abiertas, tanto la derivada de un presunto delito de tráfico de sustancias prohibidas como la acusación de dopar a un compañero de entrenamiento. Así las cosas, se retomó el homenaje, que culminó ayer.
MARTA DOMÍNGUEZ: «No me puede alterar nada. Soy ajena a cualquier noticia en torno a mí»
La atleta Marta Domínguez agradeció el homenaje que recibió ayer, «grande, cariñoso, que durará para siempre aquí». Asimismo aseguró estar «encantada de cómo se me ha tratado y cómo ha surgido todo esto». El día de ayer lo vivió con «normalidad», al igual que todos en los que la estatua ha sido objeto de polémica. «He hecho mi vida, tengo que entrenar, que preparar los Juegos Olímpicos. No me puede alterar nada, soy ajena a cualquier noticia que pueda haber en torno a mí, yo sé lo que soy».
En su intervención ante los asistentes al acto, afirmó que siempre ha querido quedarse aquí, «soy la misma que ganó una medalla, que me caí al tropezar con un obstáculo, cuando se me critica inciertamente». Dio las gracias al Ayuntamiento, al alcalde, a toda la gente que estaba allí y a los palentinos.
LUIS ALONSO: «Son días vividos, para aprender de lo bueno y olvidarse de lo malo»
Luis Alonso, escultor que firma el homenaje a Marta Domínguez inaugurado ayer, explicó sobre la estatua que «es fruto de muchos dibujos, de estudiar el atletismo y la anatomía, de ver fotografías, de meditar...». Después de los bocetos llega el armazón de hierro, que se recubre de arcilla, modela y manda a la fundición. «Es un proceso largo, costoso». Después se repasan los bronces y dan las pátinas. Para la estatua en honor a la atleta ha elegido una de color avellana, en lugar del clásico, «para que destaque más sobre el verde de los árboles». La figura, de dos metros, hueca por dentro, pesa unos 250 kilos.
El escultor habla de «días vividos, siempre para aprender de lo bueno y olvidarse de lo malo. De todo se aprende». Sobre el acto, lo calificó de «normal». «Esperaba lo que ha sido», dijo.