La victoria del Partido Popular ha sido igual de aplastante en la capital. La formación política liderada por Mariano Rajoy no sólo ha vencido en sus tradicionales feudos del centro de la ciudad, sino que ha expulsado al Partido Socialista de barrios que, tradicionalmente, le votaban: San Juanillo, San Antonio y Santiago.
Así, el mapa de la ciudad se viste de azul tras las elecciones del domingo. Es más, en aquellos barrios donde aún se mantiene el voto socialista, el PP ha cosechado unos resultados históricos. Los populares nunca han estado tan cerca del PSOE como en estas elecciones.
Los resultados no suponen una ruptura respecto a hace tres años sino la confirmación de una tendencia. En el análisis de las elecciones generales de 2008, se destacaba el importante recorte en el número de votos que separaba al PP del PSOE.
Las urnas han dejado la victoria del PP en el barrio del Cristo a casi 400 votos; a 118 en Pan y Guindas y a solo 63 en el Ave María. Unos datos impensables hace tres años.
Si abrimos el foco a las mesas electorales, el PSOE sólo ha logrado ganar la batalla en El Cristo. En el resto de colegios electorales se impone el Partido Popular y en siete de ellos el PSOE no ha logrado ganar ninguna mesa.
Cabe recordar que en las pasadas municipales, en las que los socialistas perdieron el Ayuntamiento capitalino, sólo lograron mantener su hegemonía en El Cristo, Ave María, San Juanillo y Pan y Guindas.
Estas elecciones han supuesto también el relanzamiento de Izquierda Unida como tercera fuerza política de la ciudad. La formación, que presentaba a Juan Gascón y Rocío Blanco como cabezas de lista al Congreso y al Senado, ha cosechado una importante bolsa de votos en toda la ciudad. Así, por ejemplo, ha duplicado las papeletas en barrios como El Carmen y Avenida de Madrid y casi las ha triplicado en el Campo de la Juventud.
La irrupción de Unión, Progreso y Democracia como cuarta fuerza política de la capital es otro elemento destacable del análisis de los resultados electorales. Hace tres años, ya se reseñaba cómo la formación que dirige Rosa Díez había logrado votos en todas las mesas electorales excepto en cuatro.
El panorama tras las elecciones del domingo deja clara su consolidación. No se alza como la tercera fuerza política en ningún barrio, pero en el Centro, se queda a un solo voto de Izquierda Unida.