«Le ha quitado lo más importante, la vida, porque ella quería tener un poco de felicidad e independencia». Con voz entrecortada, muy cerca de las lágrimas, la alcaldesa de Villoldo, María Florentina Vela, leía ayer, junto a buena parte de los vecinos de la localidad un comunicado en el que condenaba la muerte de Belén Melendre a manos de su marido. «42 años. Era una niña, Villoldo llora a una hija», decía mientras las lágrimas brotaban de los ojos de los hombres y mujeres que conocían a la víctima desde pequeña, porque había pasado buena parte de su vida en esta villa de 369 habitantes y que estaban tras una pancarta en la que se podía leer «Villoldo con Belén/contra la violencia de género/ ya basta».
Minutos antes, en un pleno extraordinario, en que el estaban presentes todos los concejales de la Corporación, el Ayuntamiento había decretado dos días de luto. «¿Por qué no hemos podido hacer algo para evitarlo?», se preguntaba Vela quien destacó la complicación de que «cada casa es un santuario en el que nadie puede entrar» y «la vergüenza que sienten las víctimas a la hora de hacer pública su situación».
Tras la concentración, los asistentes, de todas las edades, caminaron portando la pancarta hasta la vivienda en la que Belén Melendre perdió la vida a manos de su marido.
Una vivienda que habían levantado entre ambos. «Eran trabajadores. Los dos eran muy trabajadores», señala uno de los vecinos. Lo cierto es que después de casarse se habían trasladado a vivir a Burgos, pero «hace ocho o diez años volvieron aquí, al pueblo de ella, y comenzaron a hacerse la casa». En Villoldo, su padre, ya fallecido, era muy conocido por ser el encargado de noche del Surtidor El Pantano.
Ella «muy maja», él «agresivo verbalmente». Los vecinos recuerdan que ella «no salía últimamente mucho. Apenas se la veía por el pueblo. Era un poco reservada, pero muy maja». «O acaso la tenía obligada a no salir», apunta otro vecino. «Hasta hace unos años el matrimonio se dedicaba a la venta de alimentos por los pueblos -ocupación que tenía en Burgos-, pero últimamente era el hombre quien trabajaba y lo hacía en las obras de la carretera», confirmaron dos vecinos por separado.
Eso sí, donde hay más controversia es a la hora de señalar si era previsible un final como el de ayer. «Parece mentira. No se había oído nada de ellos, de sus problemas, que parece ahora que venían de lejos, hasta mediados de agosto. Creía que no se les veía por el pueblo porque dependían el uno del otro», conversaba una mujer al tiempo que otra señalaba que «ya se oía algo, pero claro, si no tienes pruebas qué haces».
«Qué cobarde. Ha sido cobarde hasta en el hecho de que ni siquiera se ha suicidado», decía con desprecio otro villoldense. «Que se hubiera suicidado antes».
La situación del matrimonio afectaba también a la vida de sus tres hijos. «Ellas eran unas chicas muy alegres y él sacaba muy buenas notas, era buen estudiante. Pero, será por el ambiente, el chico se fue al ejército y las chicas, este verano, quizá a raíz de todo lo que pasó en agosto, decidieron tomarse un año sabático y dejar la universidad, supongo que para estar con su madre». No en vano, la orden de alejamiento del hombre era tanto de su mujer como de sus hijos.
Además, varios vecinos, tanto de Villoldo como de Olmillos de Sasamón han confirmado que «Julio es algo agresivo verbalmente. No quiere decir que sea mala persona, hay personas que son un poco abultos, pero tienen un gran corazón», pero «era raro, extraño y poco sociable». Curiosamente el 15 de agosto en el municipio burgalés vieron por última vez al matrimonio acompañado por sus hijos con motivo de las fiestas. Algunos vecinos aseguraron que el miércoles él había estado trabajando en las obras de la vivienda que se estaba construyendo allí, en un principio con su mujer.
Hasta la localidad de Villoldo se desplazaron ayer el consejero de Familia e Igualdad de Oportunidades, César Antón, quien manifestó su rechazo y el de toda la Junta de Castilla y León ante este hecho y abrió las puertas a cualquier tipo de colaboración y ayuda para los hijos.
Además, la Junta de Castilla y León y la Subdelegación del Gobierno convocaron para las 11 horas de hoy una concentración ante el edificio de ésta última en contra de la violencia machista.
El funeral por Belén Melendre se celebrará esta tarde. Será enterrada en su localidad natal.