La tensión aumenta día a día en el sector de la minería palentina, y ayer se hizo más patente con el corte de una de las principales vías que transitan por la provincia. Sobre las doce de la mañana un grupo formado por setenta mineros cortaba el tráfico rodado a la altura de la localidad de Carrión de los Condes, en la autovía entre León y Burgos -punto kilómetrico 85, en ambos sentidos- y también la vía que une la localidad con Guardo.
Una protesta que se desarrolló de manera pacífica -bajo la supervisión de varias patrullas de la Guardia Civil y sin los antidisturbios- y en la que los trabajadores, entre los que también estaban varios ya prejubilados, pedían que se firme cuanto antes el Real Decreto con el que se pretende dar continuidad al carbón en nuestro país, principal fuente de riqueza para la comarca de Guardo y Velilla.
Acción reivindicativa para apoyar a sus compañeros que siguen encerrados a 500 metros de profundidad y con la que también se quiere presionar para que se abonen las nóminas retrasadas.
Situación que definían bien dos de los participantes en la protesta, Felipe Pablos y Miguel Ángel Tejedor, mineros ya jubilados: «estamos aquí para que se firme ya el Real Decreto en el que se exponga el futuro del sector. También en apoyo a los compañeros que llevan dos meses sin cobrar y ahora los niños comienzan las clases, hay que comprar libros, material, etc., y algunos se encuentran en una situación muy difícil».
También mostraron su malestar con la posición de los sindicatos, «llevamos una pequeña pancarta a Rodiezmo y el secretario de organización de SOMA-FIA UGT, que ha sido minero, no nos dejó sacarla».
De igual modo recordaron que «los empresarios no venden carbón desde marzo. El problema afecta a diferentes empresas hulleras, y esperamos que el Gobierno se dé cuenta del problema que tienen los empresarios y se pueda resolver la situación, ya que hasta que no se solucione no pararán las acciones de protesta».
Algo que ayer afectó a centenares de conductores a los que el corte de la autovía les pilló por sorpresa. Una hora y media de espera en la que algunos sí entendían las reivindicaciones de los mineros, aunque otros les increpaban por no poder llegar a tiempo a su destino.
«La mayoría somos autónomos y estamos perdiendo tiempo y dinero», afirmaba un conductor; al que se sumaba otro que tenía que estar a las cinco de la tarde en Madrid, «todavía tengo que recoger a mi hijo, no podré llegar a la hora». Curiosamente muchos de ellos desconocían la situación que están viviendo los mineros palentinos.
UNA SEMANA DE ENCIERRO. Mientras reciben apoyo del exterior, en el interior de la tierra en Velilla del Río Carrión el medio centenar de mineros de Uminsa sigue encerrado en el Pozo Las Cuevas. Su estado de salud empeora día a día, aunque no su ánimo ya que quieren seguir pidiendo lo que consideran se les debe, no sólo sus sueldos sino una estabilidad y un futuro para el sector.
Ayer otro trabajador tuvo que abandonar y salir al exterior aunque fue reemplazado por otro que acababa de reincorporarse de sus vacaciones.