El Día Grande. Sin duda, ayer fue uno de esos días en los que pocos son los que faltaron y muchos los que deseaban participar en los distintos actos celebrados en la capital para honrar al patrono de la ciudad, San Antolín.
El primero de ellos fue la celebración eucarística que tuvo lugar en la Catedral y que tuvo como centro de atención la presencia del nuevo obispo de la Diócesis de Palencia, Esteban Escudero Torres, que ofició su primer acto religioso de esta índole.
Pero Escudero no estuvo sólo, ni mucho menos, ya que al casi medio centenar de sacerdotes concelebrantes se unieron los obispos de Mondoñedo-Ferrol y Tarija (Bolivia), los palentinos Manuel Sánchez Monge y Javier del Río.
Ante la presencia de autoridades civiles y militares, así como de miles de personas reunidas en la Seo palentina, el obispo reconoció la «gran responsabilidad» que le ha sido asumida, agradeciendo «el caluroso recibimiento y la cordial acogida del pueblo palentino».
En su homilía, Escudero Torres se acercó hasta la figura de Santa Teresa de Ávila y aseguró que su testimonió al reconocer que los palentinos «son gente de la mejor masa que yo he visto» es algo que «terminó por conquistar mi corazón», destacó. «Los tiempos han cambiado y la situación religiosa no es semejante, pero lo acogida que sintió la Santa en Palencia es la misma que yo he encontrado», aseguró.
Asimismo hizo referencia a la figura de San Antolín y puso el martirio que el sufrió «como ejemplo para todos los que queremos seguir a Jesucristo», calificando al patrono de la ciudad de «héroe de la esperanza» y «héroe de la caridad».
Al acto religioso acudieron las máximas figuras políticas de la ciudad, así como representantes de las distintas instituciones a nivel provincial, local y regional, que procesionaron hasta la Catedral acompañados por las peñas, los gigantes y cabezudos, así como por cientos de personas que quisieron participar en la fiesta grande de la ciudad.
Además, la celebración religiosa contó con las actuaciones de Niños de Coro, Capilla de la Catedral y Coral Vaccea, que acompañaron con su música todos los momentos de la misa. Al terminar, los fieles pudieron venerar las reliquias de San Antolín, así como bajar hasta la capilla del Santo para, un año más, beber el agua que mana del pozo y se considera milagrosa.
Por otra parte, es una jornada que muchos aprovechan para tirar de la coleta a Doña Urraca -cuyo sepulcro se encuentra en el interior de la Catedral- y pedirle algún deseo o favor. Tradiciones que ayer se convirtieron en ilusiones.