Astola, Antonio y Rafael conforman Fondo Flamenco, el grupo que puso la música en el escenario de Las Huertas del Obispo. Su actuación comenzó tras los la quema de una colección de fuegos artificiales, por lo que su entrada coincidió con un constante ir y venir, que se mantuvo. Eso sí, los incondicionales fueron muchos, sobre todo del género femenino.
De su último trabajo discográfico, que lleva por título Paren el mundo, que me bajo, intepretaron algunos temas. De él, que es su terder disco, se dice que es su obra más madura y completa hasta el momento, calificado de «inocente y crítico a la vez, espontáneo pero contundente».
Estos jóvenes sevillanos que han irrumpido con fuerza en el escenario español, llegaron ayer a la capital palentina, el día grande de los sanantolines, dejando un buen sabor de boca en los fans. Su fórmula es sencilla: unas voces que encajan, unas letras románticas y unas melodías que se pegan aunque se intente evitar.