Una oreja a la paciencia
De mucha paciencia diría yo. Ha sido una tarde de toreros y de buenos profesionales porque la corrida de toros ha sido exigente, pues aunque algunos toros han tenido fondo de nobleza, en líneas generales yo la he visto muy exigente. A algunos les hemos tenido que dar mucho tiempo, entenderles las distancias, estar muy cuidados con los toques que se les daban. En definitiva, resultaba complicado estar delante de ella ya que si te pilla un poquito desafinado las pasas canutas.
Le entendió bien
Pues sí. Había que darle tiempo y sobre todo aprovecharle esas dos o tres embestidas primeras, ya que a partir del cuarto se quedaba por ahí y se vencía mucho por dentro. Creo que le supe entender para sacarle todo lo que tenía dentro pues cuando he ido a coger la espada ya no quería embestir.
Y con la espada estuvo bien...
Le metí media honda que cuando entró sabía que caía sin puntilla.
El otro le engañó
Desde luego, incluso lo brindé pensando que vi que iba bien por el izquierdo. Pero al segundo muletazo se desfondó y no hubo manera. Estaba vacío.