Acudió ayer el respetable en buen número a la novillada . Entraba en abono y, como señalaban los aficionados, «no vamos a desaprovechar una tarde». Llegaban optimistas, esperando una tarde al menos amena. En cierto modo, acertaron. Pero no en el aspecto taurino o del acierto con los aceros. Se divirtieron, sí, pero no con lo que vieron en el albero, sino con el clavo ardiendo de tomarse el festejo por el pito de un sereno. Y eso que la tarde empezó bien. Oreja para Del Álamo y la gente pensando que «si los toros bueno los han dejado para el final, madre mía qué corrida». También ánimos desde la grada para el novillero local. «Diego, suerte campeón» le gritaban al de Villada, con el que la gente no se impacientó ni cuando recibió tres avisos.
Más bien la tomaron con los banderilleros y con los terceros, que no acertaron a liquidar a los novillos cuando se tumbaban al sonar los tres avisos. Hasta animaban al toro cada vez que se levantaba tras recibir puntilla tras puntilla después haber sido estoqueado. Desde la grada, en la segunda parte del festejo, y tras ver más entradas a matar que en toda la feria pasada, el público comenzó a gritar maldades a los novilleros, de quienes, entre tanto sopor, comenzaron a mofarse en la fase de la espada.
Lo que sí parece es que algunos habían visto en su bola de cristal que la de ayer no iba a ser la mejor tarde de la feria, porque se vio poca caras conocidas en los tendidos. A los ya habituales diputados provinciales en los burladeros, hay que añadir el jefe del servicio de Medio Ambiente de Palencia, José María Martínez Egea, y su mujer, Esperanza García, concejala del Ayuntamiento de Palencia y jefa de la sección de Vida Silvestre de la Junta, y el alcalde de Guardo, Juan Jesús Blanco.
El presidente del Consejo Regional de Cámaras, Vicente Villagrá, no fue de los que vieron por adelantado el resultado, lo mismo que él constructor Gabriel Rubí, o el jefe de Urgencias y presidente del Baloncesto Palencia, Gonzalo Ibáñez, todos en los tendidos. Allí también estaban Barcenilla y Doyague acompañado de su mozo de espadas Julián García. Y poco más.