Espacio neutral e idóneo para favorecer el derecho fundamental del niño a mantener las relaciones con sus familias, cuando en una situación de separación, divorcio o acogimiento familiar -o en otros supuestos de interrupción de la convivencia familiar-, el derecho de visita se ve interrumpido o es de cumplimiento difícil o conflictivo.
Así se define la base sobre la que trabajan los Puntos de Encuentro Familiar. El de Palencia el año pasado atendió a 106 familias que se encontraban en alguna de las citadas situaciones.
De ellas, 57 accedían por primera vez a este servicio, mientras que el resto ya habían hecho uso en anteriores anualidades.
A este espacio se puede acceder por distintas vías: decisión judicial, derivación de los servicios sociales básicos, derivación de los servicios especializados de atención a menores y familias, así como por acuerdo entre ambos progenitores y el Punto de Encuentro.
Los datos facilitados por la Administración Regional muestran que, de las familias atendidas durante 2009, una veintena estaba relacionada con cuestiones de violencia de género, mientras que 22 se engloban dentro de las que precisaron atención por aspectos de protección a la infancia. Asimismo, 13 fueron familias procedentes de otros países.
El total de intervenciones llevadas a cabo el año pasado fue de 7.765 y en ellas se incluyen visitas, intercambios, llamadas, entrevistas, apoyo psicológico, asistencia en juicios, etc.
condiciones. En Palencia han accedido a este servicio 149 menores -84 de ellos por primera vez- de los 2.194 atendidos en los catorce Puntos de Encuentro repartidos por la Comunidad.
Cuando un caso es derivado al centro suele venir fijada en la resolución el tipo de visita que se precisa. El encuentro entre el niño y su progenitor puede estar supervisado por un técnico del servicio o tratarse solo de una entrega o recogida del menor. En otros casos, la forma de visita se deja a criterio de los profesionales que allí trabajan.
En cualquiera de los casos, la visita no puede durar más de dos horas y los niños tienen que estar en todo momento con uno de los progenitores.
Además, el plazo máximo de espera -tanto para la entrega como para la recogida del menor-, es de 15 minutos, salvo causa debidamente justificada.
Pasado este plazo se puede solicitar un documento que acredite su asistencia y la ausencia del otro progenitor.
En el Punto de Encuentro se garantiza a las partes la confidencialidad del contenido de la visita, que solamente interesa a los progenitores y a los menores, sin perjuicio de los informes que se emitan relativos a la evolución de los cumplimientos e incidencias que se produzcan.