El consumidor es la parte débil, pero no por ello ha de dejarse engañar. Así lo considera la Unión de Consumidores de Palencia al destacar hasta dónde puede llegar la picaresca, «lo que los comerciales son capaces de vendernos y lo que los consumidores y usuarios estamos abiertos a adquirir, con un desconocimiento general de lo que nos están vendiendo».
Al hacer balance de las consultas y reclamaciones tramitadas por el colectivo el año pasado, se aprecia cómo el incremento más destacado se ha producido en el sector eléctrico, especialmente en el ámbito provincial. El colectivo ha atendido un 441,7% más de demandas que el año anterior: 523 consultas y 462 reclamaciones en 2009, frente a 171 y 52, respectivamente, en 2008.
Si la desaparición de la tarifa eléctrica nocturna fue el tema de este sector que mayor preocupación creó en 2008, en 2009 fue la liberación del sector y las nuevas facturaciones, que pasaron de ser bimensuales a ser mensuales.
Pero los contadores han seguido leyéndose cada dos meses como antes, «por lo que una de cada dos facturas es aproximada y calculada con una fórmula determinada».
«El comportamiento de las diferentes compañías eléctricas ha sido distinto», destacan desde el colectivo, «mientras unas han tratado de buscar soluciones rápidas y correctas a las situaciones que se han ido presentando -dialogando para ello con las Asociaciones de Consumidores-, otras han reaccionado de forma mas desconsiderada, ignorando a estos colectivos, exigiendo que las reclamaciones fuesen individuales».
balance. Haciendo balance de los Servicios de Asesoría y defensa de la Unión de Consumidores de Palencia durante el pasado año se comprueba que se tramitaron 4.858 consultas y 1.471 reclamaciones. Esto supone un total de 6.329 actuaciones frente a las 6.079 del año anterior.
Destaca la tendencia ascendente en el incremento de demandas referidas a los servicios públicos -un 45% del total- , destacando como es habitual lo relacionado con telefonía e Internet.
A nivel general aumentaron las demandas en alimentación, sanidad y comercio, mientras que disminuyeron en servicios bancarios, farmacia, seguros, reparaciones y turismo.