Sostiene Alberto Artero, alias Sherman McCoy, que Cotizalia y Elconfidencial.com no son del PP con un «Ladran, luego cabalgamos». Y lo justifica aludiendo a su camaleónica cuadrilla. Asegura que su vocación es recuperar la esencia del Cuarto Poder y que los periódicos no morirán -ediciones diarias más limitadas y con grandes productos el fin de semana-, pues internet no permite jerarquizar, y prima lo urgente sobre lo importante.
Digo yo que igual no es mala idea salirse de la zona euro, pues no hay nada mejor que una buena devaluación de la moneda.
Nos convertiríamos en los apestados del mundo desarrollado y entraríamos en una quiebra. Es muy español eso de la simetría en las relaciones en función del interés. Mientras recibo fondos estructurales y vivo en un mundo de color de rosa, perfecto. Pero cuando las cosas vienen mal dadas, si te he visto… Creo que la pertenencia a la UE es una ventaja en el momento actual, ya que nos impone disciplina.
Después de los pelotazos, ¿de qué viviremos? Mejor invertir en el ladrillo que en el banco.
Eso es una mentira como un templo y es no haberse apeado a la burra de que los pisos nunca bajan, falacia que el tiempo se está encargando de desmantelar. La tasa de ahorro va directamente correlacionada con los tipos, es verdad. Ahora que el dinero sigue a precios oficiales irrisorios es momento de invertir, concepto muy distinto al de especular, práctica que está en el origen de todas las burbujas. ¿De qué vamos a vivir? Es momento de trabajar más y de cobrar menos, de emprender, de arriesgar. Si lo hicieron nuestros padres con toda la incertidumbre que había en los 70 y principios de los 80, ¿no lo vamos a hacer nosotros ahora? La necesidad agudiza el ingenio, seguro.
Igual nos quedamos en país de servicios.
Importa poco. Hemos asimilado competitividad y precio. Craso error. El factor diferencial viene de la especialización, de la capacidad para ofrecer algo distinto. Y eso afecta tanto a bienes como al turismo, residencias de tercera edad o lo que sea.
Hace unos días, Zapatero juró y perjuró que, sin la crisis, la burbuja inmobiliaria hubiera sido asumible. ¿Nos lo creemos?
¿Asumible para quién? ¿Para las familias, la banca, el Estado? Afirmación típica de quien ha malgastado su primera legislatura con políticas procíclicas incapaces de prever lo que tenía que ocurrir. Los desequilibrios se habrían manifestado con toda su crudeza antes o después. La crisis solo ha acelerado sus efectos. Un exceso de oferta a precios cada vez más altos y una demanda cada vez más limitada como consecuencia de ese mayor coste, nunca puede acabar bien, se ponga Zapatero como se ponga.
También comentó que la llave la tienen las renovables.
Y tantas otras cosas según sus ocurrencias. El mundo renovable se presenta como una alternativa vinculada al discurso, creíble o no, de amenaza para la supervivencia del planeta.
¿Nuclear o renovable?
Nuclear. Es una energía estable, barata y poco contaminante. Su construcción es costosa pero nos permite reducir nuestra dependencia exterior. El problema de la seguridad y los residuos ha mejorado mucho. Las renovables tienen el problema de su discontinuidad y su subisidiariedad. Para acabar con ésto, hace falta innovación.
¿Demagogia de Cospedal o del PSOE de Castilla y León?
Consejos vendo y para mí no tengo. Un clásico de la política. Conveniencia y complacencia van sustituyendo a la coherencia.
Si Camacho y Redondo levantaran la cabeza...
La volverían a agachar. Zapatero ha anulado todos los posibles focos de oposición que históricamente han funcionado: la Universidad, que está hecha un cirio; los intelectuales, oportunamente pesebreados; los sindicatos que comen de su mano…
¿Compro un piso o espero?
Pues depende. Oportunidades únicas, como las meigas, haberlas haylas. Al conjunto del mercado le queda un recorrido no inferior al 20% a la baja. La oferta es abundante, la demanda se encuentra retraída, el esfuerzo familiar para la compra se encuentra aún muy por encima de la media histórica mientras que la rentabilidad del alquiler sigue siendo irrisoria. El ajuste no se ha completado.
No nos dan créditos y somos solventes aunque no líquidos. ¿Justos por pecadores?
Pues me temo que sí porque una de las paradojas de esta crisis es que la masa monetaria crece, pero el dinero no circula. Hasta ahora no lo hacía porque a la incertidumbre sobre la evolución de sus activos tóxicos se añadía la posibilidad de la banca de ganar dinero a balón parado, financiándose al 1% e invirtiendo el dinero en deuda pública. Ahora que las líneas del BCE desaparecen se enfrentan a una contracción de márgenes por el repricing de sus créditos y nuevas normas de solvencia. No cabe esperar grandes alegrías por esta parte. La entidad financiera que rompa esta dinámica hará seguro amigos para siempre entre sus nuevos clientes.
¿Hacia dónde va el modelo de banco? ¿Habrá tarta para los pequeños? ¿Ylas cajas?
La transición natural sería de una banca de producto, que funciona por medio de campañas, a una banca de cliente en la que se contemplan sus necesidades globales de un modo más especializado. Desaparecerán entidades pero será fruto más de fusiones que de intervenciones. Para mí sobran un 40% de las sucursale. Gran parte de las que nacieron al calor del ladrillo, las que mueran como consecuencia de duplicidades geográficas o saturación de firmas que se unan o las que sufran del cambio de modelo de relación con el cliente hacia internet. Veremos oficinas principales, más grandes, y accesorias con servicios de caja y poco más. La relación con el cliente será más transversal y se basará en la dualidad gestor-especialista.