El Danisa Cristo Atlético no jugó el partido que tenía que disputar en la capital del Cid ante el Burgos Promesas 2000 al encontrarse en terreno de juego de la Ciudad Deportiva de Castañares cubierta por la nieve.
La directiva del club morado no ocultó en la mañana de ayer su enfado con la del club burgalés, no por la suspensión, que era lógica teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas que obligaron a que todos los encuentros previstos en Burgos se suspendieran, incluido el de El Plantío entre el Burgos y el Athlétic de Bilbao B de la Segunda División B, sino por la forma de producirse.
El sábado por la tarde, la directiva del Cristo Atlético espera una llamada de su rival para saber si el encuentro se jugaba o no, dado que se conocía que Burgos estaba cubierto por un manto de nieve. En la mañana del domingo, desde las ocho, cuatro horas antes de comenzar el encuentro, la propia directiva morada intentó de forma infructuosa ponerse en contacto con la directiva del Burgos Promesas 2000 para saber si se podía o no jugar y ahorrarse el desplazamiento. Como nadie contestaba a las llamadas y nadie se puso en contacto con el Cristo Atlético, lógicamente la expedición palentina partía hacia la capital del Cid. A la altura de Magaz, ya pasadas las diez de la mañana, por fin un directivo burgalés se puso en contacto para indicar la suspensión del choque.