Palencia (77): Banimb Pau (2), Kyle Austin (15), Carles Bravo (17), Lukas Kraus (5), Tim Frost (21), Quique Garrido (2), Álex Navajas (1), Sergio Olmos (4), Edgar San Epifanio (5) y Gytis (5).
Breogán (68): Reigosa (0), Hayes (11), Vallamajo (14), Arnette (4), Clif Brown (11), Xavi Forcada (4), James (16), Amador (4), Brandon Brigman (4) y Guille (0).
Cuartos
14-20, 43-37, 60-54 y 77-68.
Incidencias
800 espectadores en el Marta Domínguez.
Otra prueba superada para el Palencia Baloncesto. Ayer tocaba confirmar las buenas sensaciones dejadas en la Copa Castilla y León ante uno de los equipos punteros de Leb ORO, el Breogán de Lugo. Y, de nuevo, los de Natxo Lezkano rindieron por encima de lo esperado. Además de ver la evolución del equipo, el otro aliciente estaba en el regreso de los ex del Palencia, Óliver Arteaga, Camilo Riveiro y Xavi Forcada, que recibieron una sonada ovación. Un reencuentro que, sin embargo, se quedó en menos, ya que Arteaga y Riveiro no disputaron ni un minuto al arrastrar diferentes molestias.
El partido empezó frío. Los dos equipos tardaron un mundo en entrar en juego. Las imprecisiones y el poco acierto de cara al aro de los jugadores de ambos conjuntos recordaban la altura de temporada en la que nos encontramos. Tan sólo la calidad del juego interior visitante marcaba la diferencia en este primer cuarto, que finalizaba 14-20 para los lucenses.
Cambiaba la tónica en el segundo cuarto. Garrido le imprimía una velocidad superior al juego del Palencia y Tim Frost se hacía fuerte en la pintura. Un triple de Carles Bravo, quién si no, colocaba por encima a los locales por primera vez en el partido. Desde entonces, hasta el descanso, el Palencia jugó sus mejores minutos hasta llegar al ecuador 43-37.
Tras la reanudación, ambos equipos se tomaron un respiro. Pasaron cuatro minutos y el marcador apenas se había movido. Sin embargo, una vez afinadas las muñecas locales, el Palencia se marchó en el electrónico. Frost lo recogía todo bajo tableros, Bravo acertaba de tres y Austin se sumaba a la fiesta con una mejor actuación que en los partidos de Copa. Tan sólo el dominicano James Feldeine mantenía vivo al Leche Río Breogán, que no conseguía romper la barrera psicológica de los diez puntos por debajo.
Sobre la bocina que anunciaba el término del tercer cuarto, Clif Brown anotaba un triple que acercaba a los visitantes (60-54).
A pesar de lo apretado del marcador, el último cuarto fue un paseo para el Palencia, que se permitió regalar varios puntos desde la línea de personal ante el bajón de los gallegos. Al final, un cómodo 77-68 para los de Lezkano.