1 CD AVE MARÍA: Víctor, Adrián, Denis, Ángel, Rodri, Angelín, Cítores, Asier, Raúl, Alberto, Daniel, Marcos, Álex. Entrenadores: Álvaro y Narciso.
5 CD SAN JUANILLO B: Joel, Víctor, Marcos, Eduardo, Javi, Rodrigo, Juan, Santoyo, Miki, Abri, Pablo, Miguel. Entrenadores: Ángel y Álvaro.
árbitro
Quarteroni.
goles
0-1: Juan. 0-2: Rodrigo. 0-3: Miki. 1-3: Angelín. 1-4: Santoyo. 1-5: Santoyo.
incidencias
Primer encuentro de octavos de final, jugado en el Pabellón Marta Domínguez Azpeleta. Se jugó con un balón Adidas, donado por Deportes Requena.
Saltó la relativa sorpresa en la primera eliminatoria de la fase final. Un equipo de Segunda División eliminó a otro de Primera. Cierto es que el club aurinegro, como manda la reglamentación, no puede tener dos equipos en la máxima categoría, por lo que la referencia tampoco es muy válida. De hecho, varios de sus jugadores son de segundo año.
El derbi de Campos Góticos, próxima instalación que se denominará Sergio Asenjo, se lo llevó el equipo B de San Juanillo, gracias, principalmente, a su orden táctico.
El partido estuvo equilibrado en los dos primeros cuartos, teniendo más definición el Sanjua, anotando un gol en cada periodo. Ave María dispuso también de las suyas, con dos palos incluidos y acertadas intervenciones de Joel, uno de los componentes de la factoría de grandes porteros que tiene su club.
El tercer cuarto fue el más vibrante. Ya con ambos conjuntos habiendo alineado a todos los jugadores, se vivieron unos minutos intensos, de ida y vuelta, jugados a un buen ritmo. Pareció sentenciar el partido el equipo aurinegro, pero el Ave María respondió inmediatamente con el tanto de Angelín. El pequeño, pero grande Santoyo, se encargó de evitar sobresaltos, llevando de nuevo una diferencia de tres goles. Ave María salió a por todas, decidido a forzar, cuando menos, la prórroga, pero se encontró con un San Juanillo B que supo defender con orden su marco, anotando el quinto gol que sentenció de forma definitiva el encuentro.
Marcos, Angelín, Raúl y Alberto destacaron por el Ave María, mientras que en el San Juanillo brilló el bloque, más la calidad del benjamín Santoyo.