Bustamante, en el choque con el CAI
Decimoquinta jornada en la LEB Oro para el Palencia Baloncesto, que se desplaza a tierras cacereñas para tratar de romper su mala racha de resultados (seis derrotas consecutivas) ante un rival que ocupa la decimotercera plaza (seis triunfos y ocho tropiezos), el Cáceres 2016 Básket.
Un conjunto que no comenzó como deseaba la temporada, lo que supuso hace seis jornadas el relevo de Piti Hurtado al frente de las labores técnicas por Gustavo Aranzana (que ha ganado tres y perdido los otros tres encuentros que ha dirigido). Bajo sus indicaciones el Cáceres ha ganado en el Multiusos cacereño al Ciudad de La Laguna y al Kics Ciudad de Vigo y fuera al Autocid Burgos, mientras que cayó en León, Ourense (80-62 en la última jornada) y en casa con el Básquet Mallorca.
Ha contado como bases (repartiendo sus minutos), con Perico Sala y Álex González, mientras que apenas ha contado con el joven Pavel Ermolinski. Sala es un veterano director de juego con una amplia trayectoria en la categoría, mientras González tiene un mayor poderío anotador (grandes porcentajes en los triples).
En el perímetro destacan el veterano Lucio Angulo que, a sus 36 años (más de 500 partidos en ACB) sigue brillando como gran defensor, en la anotación y trabajando muy bien el rebote (brilla en el ofensivo esta temporada); y Francis Sánchez (uno de los aleros más cotizados de la LEB Oro), toda una amenaza anotadora que ha ganado protagonismo con el cambio de técnico. A su vez lo ha perdido Xavi Forcada, conocido por los aficionados palentinos, que ha visto reducidos sus minutos drásticamente. El griego Georgios Dedas es un gran tirador que aprovecha sus minutos con su certero lanzamiento.
Y en la zona, el capitán Juan Sanguino, con pocos minutos; Roger Fornas, que aporta su granito de arena en el rebote; el argentino Diego Guaita, reboteador (sobre todo en ataque) y con buena mano; y los estadounidenses Randy Holcomb (reboteador e intimidador en la pintura, es el segundo máximo anotador cacereño); y Andrew Naymick (el techo del equipo, con sus 2,08), que es una garantía bajo los aros, aportando casi dos tapones por choque, canastas fáciles (lleva 28 mates) y rebotes (el mejor en esa faceta en el Cáceres).
Se trata de un equipo con capacidad anotadora (aunque también es irregular) que en sus tres últimos choques como local ha ganado o ha perdido por un margen de tres o cuatro puntos.