El Progreso
El Palencia Baloncesto se mide esta noche (21 horas en el Marta Domínguez) al Leche Río Breogán, un conjunto que ha ganado hasta la fecha siete de sus 13 partidos y que en la última jornada cayó en el derbi gallego con el renacido Ourense (74-75).
El equipo que entrena Rubén Domínguez cuenta con un plantel en el que, como le sucede al palentino, se están cebando las lesiones (probablemente no podrá contar con el experimentado base Nacho Ordín ni con el alero Alberto Corbacho), concentradas en su juego de perímetro. Algo que supone que sólo tenga un base (Vallmajó) y que uno de sus exteriores, el escolta cotonú Jeff Xavier deba multiplicar sus funciones sobre la cancha.
Por ello el club lucense fichó, avanzada la temporada, al joven canterano del CB Valladolid, Sergio de la Fuente, que puede aportar tanto dentro como fuera (quizá esa indefinición sea su mayor hándicap), para aumentar su mermada rotación.
El Breogán es un equipo capaz de imponer un alto ritmo de juego, que cuenta con varios jugadores que explotan a la perfección su físico en el contraataque.
Los gallegos han ganado fuera de su cancha en Tarragona, Málaga y La Laguna, mientras que cedieron en sus desplazamientos a Vigo, Girona y Mallorca. En estos momentos acumulan dos derrotas consecutivas.
Los de Rubén Domínguez, que esta campaña ha tomado las riendas del banquillo lucense tras haber sido anteriormente técnico ayudante, destacan, en lo que respecta a los porcentajes de lanzamiento, en los tiros libres (en los de dos son inferiores a los palentinos y en los triples les superan ligeramente, aunque son uno de los equipos que menos abusan de los 6,75, algo que le viene bien al Palencia Baloncesto).
Eso sí, anotan de promedio 10 puntos más que los locales, que deberán afrontar el choque con especial atención en el apartado defensivo si no quieren perder sus opciones de victoria (importante tras el tropiezo en Tarragona).
Además, el Breogán es un equipo que pierde pocos balones (muchas de sus jugadas concluyen con canastas fáciles), recupera más que los palentinos y, sobre todo, es poderoso en el rebote ofensivo (ahí tendrá que esforzarse el conjunto de Lezkano, uno de los mejores en las capturas defensivas). Un duro rival ante el que el Palencia deberá trabajar 40 minutos.