Mariano Haro, con los niños de la Escuela Valle de Mena.
juan pan/villasana de mena
Se llama Darío Estrada. Tiene 14 años. Nació en Bercedo. Es la promesa más destacada del Club de Atletismo del Valle de Mena. Ha cosechado ya numerosas victorias en las pruebas a las que se ha presentado, como el pasado domingo en Llodio. Todo un orgullo para el deporte castellano y leonés. Horas después, Darío tuvo la oportunidad de recibir toda una clase magistral de atletismo del mítico Mariano Haro.
El de Becerril de Campos recibió un cálido homenaje en el Cine Amania de Villasana de Mena por parte del Club de Atletismo de esa localidad. Sobre el escenario, Mariano Haro le explicó a Darío que «el secreto del éxito está en el esfuerzo y la humildad y el trabajo en equipo». A sus 68 años, Haro demostró que sigue en plena forma. Habló largo y tendido sobre sus experiencias del pasado. Retrató con claridad lo duro que era ser profesional del atletismo en los años 60 y 70.
Como anécdota, explicó que «en cierta ocasión que me entrevistó Martín Fiz, le llegué a preguntar cuál había sido la máxima cantidad de dinero que él había cobrado por ganar una prueba. Me confesó que en Japón le dieron 44 millones de pesetas. La mayor bolsa que yo logré en toda mi carrera fue de 60.000 pesetas, en una época en que la gente cobraba unas 20.000 o 30.000 pesetas de sueldo mensual.» Mariano Haro habló también de lo raros que eran entonces los premios que ganaban los deportistas que vencían en cross: una escopeta, una lavadora o un televisor. La escopeta se la dieron en Bélgica y tuvo que pasarla desmontada en la aduana de Irún. Un amigo suyo estuvo retenido 24 horas allí para demostrar la procedencia del cañón del arma. La lavadora se la llevó a su casa, pero el televisor que pidió como fijo para competir en una prueba vasca no se lo dieron. «Y eso que pedí que si no me daban el televisor, me abonasen las 15.000 pesetas que costaba. En la prensa de la época me criticaban con el siguiente titular: Las 15.000 razones de Mariano Haro»
El legendario atleta palentino recordó la prueba que le hizo más famoso, su cuarto puesto en las Olimpiadas de Munich en 1972. «Lasse Viren se cambió la sangre para ganar. Lo reconoció tiempo después. Ya me parecía raro que pudiese derrotarme un finlandés al que yo derrotaba siempre que competía con él.» El periodista José Manuel Cámara que moderó la charla le preguntó si él habría estado dispuesto a cambiar su diploma olímpico por una medalla con la condición de ponerse bajo la supervisión del Doctor Pastillas. Mariano Haro dijo que jamás. «Mi única droga, en competición, fueron los cocidos de garbanzos».
Hemos tenido el placer de compartir unas horas con el considerado por muchos como el mejor atleta español, y considerado por todos como el padre deportivo de todos los atletas y campeones que en España has salido.
A parte de ser un inmejorable atleta, nos ha demostrado ser una inmejorable persona, que ha dejado una huella profunda en todos nosotros, y al que desde aquí sólo nos queda decirle: GRACIAS MARIANO
1.- ¿Qué perdigonadas? ¿Por qué?
2.- Villasana de Mena está en el Norte de Burgos, a sólo 11 kilómetros del límite provincial con Vizcaya. Es la capital administrativa de un municipio llamado Valle de Mena. Villasana de Mena tiene unos 1000 habitantes. El municipio unos 4000. Que me corrijan si me equivoco. En el Valle de Mena hay dos iglesias románicas preciosas: Siones y Vallejo. También se celebra cada año el Día del Nombre de Castilla. En el acta fundacional del monasterio de Taranco (del que no quedan ni ruinas ni nadie que quiera buscarlas) se menciona por primera vez la palabra Castilla. Fue en el año 800. Los historiadores están ahora corrigiendo la fecha del acta fundacional. Tal vez fuese del año 1000
Tambien son vergonzosas las perdigonadas que pegó Mariano a un vecino de Becerril, todos tenemos de que avergonzarnos en alguna ocasión.
y os extraña que pase esto en Palencia??......no recordais ya las criticas que hubo hacia Marta Dominguez por darla la plaza en la Diputación??....si somos así de espabilados, nadie es profeta en su tierra, pero en Palencia le viene a las mil maravillas el dicho, o que ningun tonto tira piedras a su tejado.
Creo que en este artículo no se dice donde queda Villasana de Mena por la vergüenza de que en Palencia se ha hecho muy poco por uno de los mejores atletas palentinos de siempre.
Es cuasi vergonzoso que aquí, en su tierra, lo te hayamos hecho un monumento. Así de simple.