Los accidentes laborales se cobraron la vida de 39 personas en Castilla y León durante 2011, cinco menos que el año anterior, con un descenso del 11,3 por ciento. Asimismo, los centros de trabajo registraron 251 siniestros graves, con un descenso del 14,9 por ciento (44 menos), y 24.852 leves, que representan una rebaja del 15 por ciento respecto a 2010 (4.379 menos). En total y según los datos que maneja el sindicato UGT Castilla y León, en la Comunidad se produjeron el año pasado 25.142 accidentes laborales, 4.428 menos que en 2010, con una merma relativa del 15 por ciento.
Los accidentes se redujeron en todos los sectores, en los servicios (11.781), un 10,9 por ciento, en la industria (7.368), un 16,4 por ciento, en la construcción (4.347), un 23 por ciento, y en la agricultura (1.646), un 12,6 por ciento. Los datos aportados por UGT también constatan que el año pasado se produjeron un total de 2.377 accidentes in itinere, un 18 por ciento menos que en 2010, que se cobraron la vida de 14 trabajadores, dos menos que el año anterior, y otros 43 sufrieron heridas de gravedad, el mismo número que en el ejercicio precedente.
El secretario regional de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT en Castilla y León, Fernando Fernández, asumió que un descenso en las cifras de siniestralidad laboral siempre es una «buena noticia», pero advirtió de que no se pueden dejar llevar por estos datos y caer en la «complacencia», sobre todo si se analizan las causas de ese retroceso.
efecto del DESEMPLEO. En el análisis de los datos que arroja el balance que realiza UGT, la situación de crisis económica también explica en este caso buena parte de la evolución positiva experimentada. En este sentido, descartó que la disminución de los accidentes se deba a una repentina apuesta por la inversión en prevención de los empresarios en los centros de trabajo en todos los sectores, y lo achacó a factores coyunturales, como son la rebaja en el número de trabajadores por la crisis y al miedo de los que siguen con empleo a perder su medio de vida.
«Cuantos menos trabajadores hay, menor es el índice de siniestralidad», apostilló, para incidir en que en las empresas en crisis lo primero que se elimina es el gasto en prevención. «Vemos con mucha preocupación cómo algunas empresas se aprovechan de esta incertidumbre para imponer condiciones inaceptables a los trabajadores, que sufren riesgos psicosociales que no se tratan como es debido», dijo el responsable sindical.
Asimismo, afirmó que estarán «vigilantes» para que las cifras de siniestralidad no se disparen cuando empiece a aflorar el empleo y manifestó que mantendrán su reto de seguir reduciendo el número de siniestros hasta lograr el objetivo de «accidentes cero». «No hay que bajar la guardia, y mantendremos ese objetivo por bandera», sentenció. A pesar de todo, Fernando Fernández resaltó que Castilla y León lleva una década registrando descensos en el número de accidentes laborales, una mejora, dijo, en la que sí que ha influido de forma positiva la labor de los agentes sociales, de información y asesoramiento a las empresas. «El gasto en prevención es una inversión que beneficia a todos», resumió Fernández.
ZAMORA, DONDE MÁS BAJA. En el balance de la siniestralidad laboral de 2011 por provincias, el mayor número de accidentes mortales se produjo en Burgos y León, con diez en ambos casos, seguidas éstas por Palencia, con seis, Zamora, con cuatro, Soria, con tres, Salamanca y Segovia, con dos en cada una, y Valladolid y Ávila, con uno. En Palencia se registraron cuatro fallecidos más que en 2010, y en Burgos y Soria, tres, mientras que en Valladolid bajó en siete, en Salamanca en cuatro y en Segovia, en uno.
En cuanto a los siniestros de naturaleza grave, la provincia leonesa se situó a la cabeza con 54 siniestros, seguida por Valladolid, con 52, Burgos, 34, Salamanca, 32, Zamora, 22, Soria y Palencia, 18 en ambos casos, Segovia, 12, y Ávila otros siete.
En relación a 2010, se contabilizaron ocho accidentes graves más en Valladolid y dos en Salamanca y Zamora, en cada caso, mientras que se redujeron las cifras en veinte menos en Burgos, 16 en León, ocho en Palencia, siete en Segovia, y cinco en Ávila.
El análisis global de la siniestralidad laboral por provincias constata que el número de accidentes descendió en Zamora (1.476), un 18 por ciento, en Valladolid (4.971), un 16,8 por ciento, en Soria (1.168), un 16,4 por ciento, en Burgos (4.959), un 15,9 por ciento, en León (5.068), un 15,3 por ciento, en Segovia (1.574, un 15 por ciento, en Palencia (1.874), un 10,9 por ciento, y en Salamanca (2.935), un 10,2 por ciento.
En relación a los siniestros registrados in itinere, aumentaron en la provincia de Zamora (109), un 18,4 por ciento, y mermaron en Soria (86), un 27,2 por ciento, en Burgos (332), un 26,4 por ciento, en Valladolid (576), un 20,3 por ciento, en Salamanca (348), un 17,9 por ciento, en León (553), un 16,3 por ciento, en Ávila (110) y Palencia (168), un 14,7 por ciento, en los dos casos, y en Segovia (95), un 8,6 por ciento.